La red que se gestiona sola
Los analistas de Gartner® Ari Paternkar y Gaspar Valdivia comienzan su informe sobre comunicaciones empresariales de este año con una frase que rompe de forma contundente con años de narrativa que presenta la automatización como sinónimo de progreso: «La autonomía es el nuevo objetivo». Merece la pena reflexionar sobre ello un momento, ya que la implicación es que la mayor parte de lo que el sector ha construido en materia de operaciones de red —las pilas de monitorización, los manuales de procedimientos, los flujos de trabajo de alertas y tickets— ha servido para resolver un problema transitorio, no el fundamental

A pesar de toda la inversión en herramientas de automatización durante la última década, el ciclo fundamental de las operaciones de red ha seguido siendo el mismo: algo falla, un sistema lo detecta y una persona decide qué hacer. La automatización redujo la mano de obra, pero no eliminó la dependencia. En nuestra opinión, Gartner® presenta 2026 como el punto de inflexión en el que se producirán esos cambios; el objetivo es una red que complete el ciclo completo, desde la detección hasta la resolución, sin esperar la autorización humana en cada paso.
Pasar de la automatización a ese estado es un problema de arquitectura, no de herramientas. Las redes construidas sobre pilas monolíticas vinculadas al hardware pueden automatizarse hasta cierto límite; pero, en nuestra opinión, no pueden albergar los agentes de IA orientados a objetivos que describe Gartner®, ya que dichos agentes necesitan acceso directo y en tiempo real al estado de la red y la capacidad de actuar en consecuencia sin pasar por una capa de orquestación independiente. La plataforma debe diseñarse para ello desde el principio.
Un core 5G SA nativo de la nube y en contenedores está diseñado precisamente para eso. Al funcionar como microservicios sin estado, el núcleo expone el estado de la red de forma que los agentes de IA puedan leerlo y actuar directamente. Las actualizaciones y cambios en las políticas realizar sin necesidad de ventanas de inactividad. La detección y resolución de fallos se ejecutan en el mismo bucle cerrado, en vez de hacerlo en sistemas separados con una intervención humana entre ellos. La arquitectura es el mecanismo, no solo un requisito previo.
Para los proveedores de servicios de Internet (ISP) regionales y rurales de EE. UU., el momento es clave. Los grandes operadores nacionales están avanzando hacia operaciones impulsadas por la IA, pero el camino hacia la autonomía de la red no requiere un presupuesto de ingeniería de primer nivel (Tier-1), sino una plataforma diseñada específicamente para ello. Un núcleo SA nativo de la nube y del tamaño adecuado puede ejecutar las mismas operaciones nativas de IA a la escala de un operador regional que a la de un operador nacional. El factor diferenciador entre esos operadores no será el presupuesto. Será la decisión sobre la plataforma que se tome en 2025 o 2026.
Merece la pena mencionar directamente el aspecto económico. Cada paso del ciclo operativo que ya no requiera la aprobación humana supone una reducción del coste de mano de obra para gestionar la red. Entendemos que Gartner® enmarca la autonomía de la red no como una mejora operativa, sino como un cambio en la economía operativa a lo largo del tiempo. Los operadores que alcancen primero una autonomía genuina gestionarán sus redes con unos costes que los competidores que utilicen arquitecturas más antiguas no podrán igualar, y esa brecha se irá ampliando.
Los operadores que ya se encuentran en este camino comparten una base común: han separado el plano de control del plano de usuario, ejecutan las funciones centrales como microservicios en contenedores y han pasado del hardware propietario al software en una infraestructura estándar. Esa combinación —arquitectura CUPS (Control and User Plane Separation), implementación nativa en la nube, interfaces abiertas— es lo que ofrece hoy en día un core 5G SA moderno, y es lo que hace que la transición de la automatización a la autonomía genuina sea un proyecto viable.
Los operadores que toman hoy las decisiones sobre infraestructura son los que tendrán redes autónomas en funcionamiento en 2027. Esa ventana de oportunidad está abierta ahora, y se está cerrando.

Principales tendencias tecnológicas en los servicios de comunicación empresarial para 2026
Febrero 2026, Ari Paternkar, Gaspar Valdivia
GARTNER es una marca comercial de Gartner, Inc. y/o sus filiales. Este contenido refleja la opinión de los investigadores y debe interpretarse únicamente como tal, sin que deba considerarse una afirmación de hechos. Gartner renuncia a toda garantía, expresa o implícita, con respecto a este estudio.
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